Archivos Mensuales: septiembre 2014

El jugón quiere reconocimiento

Pretendía para esta semana la publicación de otra entrada, pero ya que lo que inspira la entrada ha tenido lugar hace poco tiempo y la cosa está de actualidad he cambiado de tema y entre otras cosas por eso publico la entrada un poco más tarde de lo que pretendo.

La reciente publicación de los nominados para el JdA2014 ha propiciado, como todos los años, multitud de comentarios entre los jugones, y sus cuentas de Facebook y Twitter han estado echando humo de tanto trabajo, además de la tradicional discusión del tema por el foro labsk. La cosa es que me ha llamado la atención la intensidad mostrada con la que son defendidas opiniones respecto a la denominación del premio, sus criterios de selección de nominados y la adecuación del público al que va dirigido. Esto me ha hecho pensar en el por qué de esta preocupación por parte del jugón. ¿Es relevante para el jugón el premio? ¿Se siente representado? ¿Por qué el malestar del jugón hacia el premio? Son preguntas que son muy interesantes de discutir. A continuación, y para no extenderme mucho, expongo en unas pocas líneas qué dice cada uno de los bandos:


¿Qué argumenta el jugón?

En primer lugar el jugón defiende que el premio debería denominarse de otro modo, y no ostentar el título de Juego del Año, pues es un modo de generalización muy básico que por extensión, califica al ganador como el mejor juego publicado ese año en España. Esto en principio no debería ser tal problema. El problema para el jugón, en segundo lugar, es que los criterios de selección del premio no son representativos con las preferencias del jugador experimentado.


¿Qué defienden los cercanos al premio?

Las personas que organizan el premio, miembros del jurado (también jugones) argumentan, por otra parte, que el premio es una recomendación que se hace cada año y que a cada cual le será de utilidad si tiene que pensar en algún juego que comprar para sí o para regalar y no se sabe por cuál decidirse, ahí se tiene una opción que va a ser buena. Defienden sus criterios de juegos accesibles para el público argumentando que los jugones no necesitan tal recomendación. Ellos ya tienen su criterio, y precisamente no es el mismo que el del público.


El jugón -y nótese que generalizo- en general entiende la existencia de un premio que fomenta la difusión de la afición entre el público profano en la materia. De hecho, es sobradamente conocido por el jugón el más notorio de los premios en los juegos de mesa: el Spiel de Jahres. Otra cosa diferente es que lo tenga en cuenta. Los criterios de selección de nominados y premiados del JdA difieren poco de los del premio alemán. Se premian juegos que son accesibles para todo el público prestando especial atención al público familiar. Todo esto lo entiende el jugón, y de hecho, cada año los juegos nominados al Spiel des Jahres son juegos familiares, poco complicados, y generalmente de corta duración. Sin embargo no se monta el revuelo que se monta al hablar de lo que a nosotros nos toca más de cerca, que es el JdA.

“Las críticas más importantes al premio son en relación a su denominación Juego del año, y al criterio mostrado por éste a la hora de seleccionar a los nominados.”

Las críticas más importantes al premio son en relación a su denominación Juego del año, y al criterio mostrado por éste a la hora de seleccionar a los nominados. Aquí sí estoy particularmente de acuerdo con la opinión general del jugón. ¿Qué le vamos a hacer si yo soy uno más?

Como he dicho antes, el jugón, y yo mismo, entendemos que el objetivo del premio no es otro que el fomento de la afición. Sin embargo, pienso que esta intención no debería tener más importancia en la calificación de un juego que su calidad. Tengo dudas de que sencillamente premiando juegos accesibles en detrimento de otros más buenos pero más complejos se consiga un fomento de la afición. Para mí esta forma de nominar los juegos es la forma de no nominar a los mejores, y eso creo que afecta a la credibilidad del premio.

Precisamente esto es un problema a mi entender. El premio Juego del año actualmente es el único premio que hay en España que se otorgue a juegos de mesa publicados. La ausencia de otros premios hace que éste tenga una responsabilidad más de la que los propios organizadores no parece que se den cuenta. Yo ya sé cómo funciona el premio, y a qué atenerme cuando veo un sello en un juego en una tienda, pero la persona que quiera iniciarse en la afición y desconozca cómo funciona esto sencillamente no tiene toda la información acerca de por qué ese juego tiene esa etiqueta. Podría ser que precisamente por pertenecer a esa categoría de juegos ‘accesibles’ esa persona no fuera a comprarlo, pero simplemente ve un sello que le dice una frase muy contundente: “Juego del año”. Aunque se quiera ver como sea, yo entiendo que quiere decir que ese juego es mejor que todos los publicados ese año. Y sencillamente no es verdad.


Y ¿por qué este malestar en el jugón?

El malestar del jugón viene dado por el reconocimiento que este no tiene. El jugador experimentado no se encuentra representado por el premio, por el único premio a juegos de mesa, la cual es su afición que tanto ama. Eso es lo que le cuesta tanto aceptar al jugón, y por lo que año tras año se produce la misma discusión.

“El jugón es una minoría, y no se le respeta.”

La parte visible de la afición para el jugón, es decir, los foros, los blogs, las jornadas, e incluso las tiendas especializadas, está copada precisamente por jugones. El jugón ve y lee continuamente a otros jugones. No ve a padres de familia que lleguen a una tienda o centro comercial y pidan y compren el JdA como es lo que puede pasar en Alemania. Para el jugón, el mundo de los juegos de mesa es el mundo que él ocupa, y no va a dar su brazo a torcer porque comercialmente él sea menos importante que el otro consumidor al que se quiere llegar. El jugón es una minoría, y no se le respeta.

A mí me encantaría, es más, creo que sería muy bueno para los juegos de mesa que existiera más de un premio en España. Puede que no fuera bueno para el premio ya existente porque le quitaría credibilidad, aunque en esto quizá pueda estar equivocado y se pudieran alimentar uno de otro. Mientras no exista este nuevo premio, en nuestros blogs tenemos un ejemplo en El Dado de Jack, el blog de nuestro compañero Betote. Allí de momento podemos votar los jugones y obtener ese poquito de reconocimiento que esperamos. Por mi parte, como mejor se me ha ocurrido recompensar al jugón es con la imagen que acompaña esta entrada. Un poquito de reconocimiento, que nos hace falta. Menos es nada.

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El jugón compra online

Cuando me he interesado por un juego, y tras repasarme de arriba a abajo la página del juego en BoardGameGeek, leer en foros acerca del juego, haber escuchado sobre él en algún podcast, y habiendo perdido el suficiente tiempo con ello como ya relataba la semana pasada en la anterior entrada, busco en Muevecubos el precio del juego en las tiendas de nuestro país. También suelo buscar el precio en algunas tiendas extranjeras.

Este es el paso determinante probablemente por el que decido si quiero terminar comprándomelo: el precio. Aunque también puedo pensar en él como un juego a comprar en el futuro y que me voy a limitar a ponerlo en mi Wishlist. Esto de la Wishlist depende de cada persona. A mí me gustaría tener todos los juegos que tengo puestos ahí por algún u otro motivo y planeo comprármelos o conseguirlos mediante cambio. Otros jugones, cosa que sé de primera mano, no la usan con este fin, sino que la usan a modo de recordatorio de los juegos sobre los que se van a informar. Eso depende ya de cada uno.

El jugón compra online

Si como digo, el juego te ha gustado demasiado, lo que puede pasar es que ni siquiera le des tiempo a ponerlo en tu Wishlist. Sabes que lo quieres comprar y de hecho vas a hacerlo antes que todos aquellos juegos que ya tenías previamente allí anotados. Simplemente lo que has leído, oído o jugado ha hecho que ese juego escale todos los demás puestos para ponerse allí delante. Esto amigos míos se ve acrecentado mientras más sitios sean en los que oímos y leemos sobre él. El tan bien conocido hype. Ya solo te hace falta encontrar el mejor sitio donde comprarlo. Aquí es donde entra en juego el comparador de precios.

“No estaba en tus juegos para comprarte, pero está en oferta.”

En Muevecubos localizaremos si hay alguna tienda que tiene el juego mucho más barato que otra. En tal caso nos decidiremos por ésta. Quizá solo te interese comprar ese juego en un principio, pero la página web tiene una sección de ofertas que no podemos pasar sin ver. ¡Ojo! Tienen un juego en oferta del que habías oído hablar. No estaba en tus juegos para comprarte, pero está en oferta.

“Neo no hubiera tenido que decidir entre la pastilla roja y la azul. Si hubiese tenido que pagar gastos de envío no la hubiera comprado. Allí se habría quedado.”

Perfecto. Decides lanzarte a por ello y comprarlo junto con ese juego de oferta. Pero, espera. Un momento. El importe de la compra se queda unos cuantos euros por debajo de la posibilidad de envío gratuito de la tienda online. Mejor buscas algún juego más que comprar para así ‘no pagar’ gastos de envío. Si no encuentras algo que te llame la atención ya intentarás convencer a algún amigo de que compre algo contigo. Y es que nos molesta pagar algo que podríamos evitarnos. Neo no hubiera tenido que decidir entre la pastilla roja y la azul. Si hubiese tenido que pagar gastos de envío no la hubiera comprado. Allí se habría quedado.

¡Qué magnífica estategia de marketing! Me encantaría conocer (y tengo amigos en tiendas a los cuales probablemente se lo preguntaré) el porcentaje de ventas que tienen que no alcanzan el envío gratuito. Estoy seguro que debe ser mínimo. Brindo por nuestra facilidad de gastarnos 30 o 50€ una noche de copas y lo que nos cuesta pagar 6€ de gastos de envío.

El jugón no juega

Cuando por algún medio, ya sea un podcast, un blog, o incluso de oídas me entero por primera vez de la existencia de algún juego, me encanta buscar información sobre éste en BoardGameGeek. En esta web me recreo viendo las fotos del juego. También veo la nota de dificultad y la valoración que los usuarios le han dado, cuántos votos tiene el juego y cuántas personas lo tienen. Veo cómo son los componentes, cómo es el juego desplegado. Veo las caras de los jugones americanos o alemanes jugando al juego. Y después veo las ediciones que tiene. ¿Tiene edición en español? ¿Quién lo edita en castellano? ¡Joder, seguro que esa edición lleva cubos de plástico!

Todo esto y mucho más hacemos en esta gran página que es BoardGameGeek. Para el jugón es como nuestro bar al que vamos a tomarnos las cañas. Una visita obligada cada vez que vamos por ahí. Al igual que en ésta, podemos pasar mucho tiempo mirando y leyendo blogs como este. En ellos leemos las opiniones de los usuarios acerca de los juegos, quizá leemos acerca de las partidas que hayan jugado, o desvaríos escritos sobre lo que hace el jugón.

Labsk, el foro más importante sobre juegos de mesa en castellano, es quizá la página en la cual más tiempo invierta el jugón hispanohablante. En ella el jugón escribe sobre todo lo relacionado con juegos. Pide consejo, se junta y contacta con otros jugones de su zona, escribe y lee reseñas sobre juegos y cambia y vende juegos a otros usuarios del foro.

En youtube el jugón también puede emplear mucho tiempo viendo vídeos sobre juegos de mesa. Desde reseñas de juegos donde nos explican las reglas del juego y nos dan su visión de él, pasando por vídeos de unboxing, o desprecintando, donde nos enseñan los componentes de un juego tal como los encontramos tras abrir la caja por primera vez, hasta vídeos de los propios jugones comentando juegos a modo de rankings o vídeos que acompañan a la grabación de un podcast que publicarán luego.

“El jugón emplea mucho más tiempo mirando blogs, webs de juegos y tiendas online que jugando”

Lo que ocurre con todo esto es que lleva su tiempo. Seguro que no nos damos cuenta del tiempo que le dedicamos a mirar cosas de juegos en internet a lo largo de la semana. Además, no estoy mencionando el tiempo que dedicamos a leer manuales o reglas de juegos. El jugón emplea mucho más tiempo mirando blogs, webs de juegos y tiendas online que jugando. Nos sorprenderíamos si algún día contásemos ese tiempo. Pero en cierto modo es normal que ocurra esto. La media de edad del jugón debe coincidir con el adulto medio trabajador, y este tiene un tiempo limitado para jugar a la semana. Además de ello, nuestra afición que consiste en quedar con otras personas hace que el cuadrar horarios y disponibilidades sea tarea harta complicada. Así que cuando tenemos la suerte de poder jugar con regularidad cada domingo, o cada dos semanas podemos sentirnos afortunados. Sabemos que otros juegan incluso menos que nosotros, porque como es sabido:

“el jugón no juega”.

El jugón asiste a jornadas

La enfermedad que sufrimos los jugones llega a su estado crítico en el momento en que asistimos a jornadas. A lo largo de toda nuestra geografía son muchas las jornadas que se organizan y que sirven de punto de encuentro a muchos jugones cada año, así que es fácil que cada uno de nosotros pueda asistir a alguna, ya sea por cercanía o por coincidencia en fechas. Me apunto escribir una entrada con todas ellas en el futuro.

“La enfermedad que sufrimos los jugones llega a su estado crítico en el momento en que asistimos a jornadas.”

Personalmente creo que hay un antes y un después en el jugón en el momento en el que empieza a asistir a jornadas. En mi caso está claro. Mi primera asistencia a una jornada fue el año pasado. Asistí a Zona lúdica en Mollina allá por el mes de abril. Sólamente fuí un día (medio día en realidad), y fuí con un par de amigos. No hicimos nada más que jugar a un juego y saludar a algunos conocidos de Málaga que formaban parte de la organización, pero ya me sirvió para darme cuenta del buen rollo que había en estos eventos.

“creo que hay un antes y un después en el jugón en el momento en el que empieza a asistir a jornadas”

Después de mi primera asistencia a Zona lúdica asistí a las Jornadas Tierra de nadie (TDN), el Festival Internacional de Juegos de mesa en Córdoba, y de nuevo este año a ambos eventos en Mollina. Ya tengo claro que asistiré a todas las que la distancia y la disponiblidad me permitan. Y es porque después de asistir a alguna, ya sabes lo que hay en ellas. Las jornadas están llenas de personas que se pasan mucho tiempo en internet, y conocen a otros muchos usuarios solo por este medio, pero es cuando llegan las jornadas cuando conocen por primera vez a éstos con los que mantienen conversaciones a lo largo del año por foros, comentarios en blogs y posiblemente Twitter. Sin darme cuenta acabo de describir al ‘Jugón’ típico. Yo soy uno de ellos quizá, y puede que tú también. La cosa es que después de compartir mesa, y como somos gente a la que nos gusta el cachondeo, compartimos unas cervezas, unas tapas, y lo que se tercie. Las jornadas existentes en nuestro país son de muchos tipos. Hay jornadas más familiares, en las que asisten muchos padres y madres con sus hijos y juegan con ellos. También hay otras jornadas en las que se comparte lugar con otras aficiones que hasta nosotros consideraríamos frikis y contemplamos con asombro como puede ser el rol en vivo. Sean unas u otras seguro que cerca de donde vives puedes asistir a alguna, y si no es así ¿por qué no organizar unas? Ya sea por conocer gente, por jugar a juegos, o por tomarte esas cervezas a las tantas que tan bien sientan, piensa en acudir a las próximas jornadas de juegos de mesa que puedas. Y para concluir, una pequeña relexión:

“No hay que ser un jugón para asistir a jornadas, pero hay que asistir a jornadas para ser un jugón.”