¿Por qué juega el jugón?

Desde que jugamos a juegos y hablamos sobre ello, este es un tema sobre el que discutimos con cierta frecuencia. Parece una de esas preguntas existenciales de por qué estamos en este mundo pero trasladada a nuestra afición. ¿Por qué jugamos? ¿Con qué motivación juega cada uno de nosotros? Estas son preguntas de difícil respuesta, aunque la clave, como todo en esta vida, es que hay variedad de situaciones. Hay distintos jugadores y cada uno tendrá sus razones por las que dedicar las tardes, las noches, o cuando sea a jugar. En el resto de la entrada voy a intentar desgranar un poco el asunto y pretendo ampliar el tema en alguna entrada posterior.


El jugón es social

Hay personas que afirman que lo que les gusta de jugar a juegos de mesa es precisamente el aspecto social del mismo. Para ellos el objetivo primordial es quedar con los amigos y pasar la tarde. Su afición a los juegos de mesa se caracteriza principalmente por su componente social. Para este jugón, los momentos de juegos son momentos compartidos con otros amigos. Sin conocer datos (tarea imposible por otra parte) apostaría a que la mayoría de jugones pertenecen a este grupo. Quizá sea porque yo me encuadro inequívocamente en este grupo, y porque la mayoría de la gente que conozco también pertenece a éste. Como me considero así, un jugón social, hablaré de sus características desde mi propia experiencia, pues ¿qué cosa hay más fácil que escribir sobre la propia visión de uno mismo?

Jugones en el Festival Internacional de juegos de Córdoba 2014

Jugones en el Festival Internacional de juegos de Córdoba 2014. De izquierda a derecha: Gonzo, Andrés, Valentín, Lorena, Estrella, Aitor y Cefe.

Los ratos de juegos para mí son ratos pasados con mis amigos. Fácil. Mi propósito a la hora de quedar para jugar es pasar el tiempo entre amigos y de paso emplearlo en algo que me gusta como lo son los juegos de mesa. Disfruto igualmente cuando con mis amigos me tomo un café en nuestra cafetería favorita, o cuando salimos por la noche y lo que tomamos son cervezas o gin-tonics. Son actividades distintas pero el trasfondo es el mismo. En las tres situaciones me gusta reunirnos y contarnos los problemas que tenemos, las cosas buenas que nos pasan y discutir sobre el tema que nos venga en gana.

Alguno podrá pensar en si tanto componente social puede entrar en conflicto con el propio acto de jugar y la competitividad que lleva implícita. Pero nada más lejos de la realidad. ¿El jugón no es competitivo? Por supuesto. La propia denominación no nos hace pensar en otra cosa. El jugón tiene claro por qué juega, pero amigos míos, éste sabe que está jugando. Y cuando se está jugando, hay que jugar. ¿Que si juego para ganar? Por supuesto que juego para ganar. Tanto en los juegos en los que competimos entre todos los jugadores, como en los juegos cooperativos, en los que entre todos tenemos que conseguir ganar al juego. Si en este momento a todos se nos viene a la cabeza un amigo o amiga nuestra que cuando jugamos no le da importancia al juego, está en otras cosas, mira el teléfono móvil continuamente o cuando le toca el turno está despistado la respuesta es sencilla. Vuestro amigo o amiga no es un jugón. Tranquilos, ellos no leerían nunca esta entrada.


Jugar, jugar y jugar

Para otros jugones, sin embargo, la propia acción de jugar es el principal objetivo de sus ratos de juego. Este jugón lo único que quiere hacer es jugar cuando queda para jugar. No os entretengáis en otras cosas y poneos a jugar pronto cuando quedéis con él porque este jugón tiene otras cosas que hacer y para cuando haya de irse querrá haber jugado a todo lo posible. Suena gracioso pero normalmente respeto mucho esto porque lo comprendo. Si pudieran estos jugadores jugarían más, pero ya sea por trabajo o familia tienen el tiempo muy limitado, y echan tanto de menos cuando años atrás jugaban sin sus ataduras al reloj y jugaban y jugaban que ahora echan en falta el propio juego en sí, cosa que ahora no pueden hacer casi nunca.

“Hemos quedado para jugar y vamos a jugar.”

A este deseo de jugar sobre todo le pongo cara muy rápidamente entre mis amigos. Pienso en Esteban, conocido como Kabutor (podcaster de renombre en El Tablero Podcast). Cuando quedamos para jugar Esteban quiere que nos pongamos al tema sin distracciones. Hemos quedado para jugar y vamos a jugar. Alguna vez nos ha regañado a Alberto (conocido también como Brackder, autor de Náufragos) y a mí por hablar y contarnos cosas durante la partida.


El jugón online

¿Y qué pasa cuando eliminamos el componente social? Otra forma de jugar a juegos de mesa es a través de plataformas online. Existen páginas web desde las cuales podemos jugar determinados juegos haciendo uso de unos interfaces especialmente diseñados para cada juego. Unos mejores y otros peores, pero en esencia, simulan el mismo juego de mesa y permiten jugarlo con otros jugadores a miles de kilómetros de nosotros mediante el uso de la red.

Esta forma de jugar me hace pensar en el motivo por el que los jugones hacen uno de ello. Yo personalmente soy un gran desconocedor de estas páginas. He entrado en ellas, las conozco por encima y alguna vez he visto alguna interfaz, pero poco más. Nunca he jugado con ellas.

Entiendo que existan hoy día, porque tecnológicamente hablando, solo no existen las cosas que aún no se les ha ocurrido a nadie. Si existen los medios técnicos para hacer algo hoy día, lo único que tiene que pasar es que a alguien se le ocurra y seguro que tiene a mano las herramientas para llevarlo a cabo. Así, estas páginas no dejan de ser una herramienta que acerca el juego de mesa a los jugones cuando éstos no pueden disfrutarlo en persona. Ya sea porque no tienen el juego, de esta manera pueden probarlo, o sencillamente porque facilita el juego a distancia entre los jugadores.

Si me preguntaran diría que es un sucedáneo. Yo veo el juego mediante plataformas online como un último recurso para cuando no se puede jugar a otra cosa. Quizá yo no las he utilizado nunca porque tengo la oportunidad de jugar (más o menos) frecuentemente o porque cuando estoy usando el ordenador raramente me pongo a jugar a algo. Diría fácilmente que cuando tengo tiempo prefiero utilizarlo en leer algo en Internet o ver alguna serie o película, pero me lo voy a ahorrar porque no conozco la sensación de juego que proporcionan estas plataformas. Quizá las pruebe el día de mañana y haga uso de ellas para jugar con jugones que conozco a lo largo de la geografía española y solo los veo en jornadas. ¿Quién sabe?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s